L’Epoque, el nuevo concept de Aznom y CAMAL Studio, juega a otra escala y lo deja claro desde el primer vistazo. La longitud se acerca a ocho metros y todo se ordena alrededor de esa presencia monumental. Capó muy largo, cabina retrasada y una cola boat tail que remite al mundo náutico y a los grandes gran turismos clásicos. La parrilla vertical recurre a patrones Art Déco y transmite arquitectura en lugar de agresividad.
La carrocería se apoya en volúmenes nítidos y superficies casi arquitectónicas que aportan calma. El conjunto se remata con llantas de 30 pulgadas que subrayan la escala y fijan una lectura ceremonial en un mercado que a menudo confunde lujo con pirotecnia digital.

«En un momento en el que la hostilidad hacia el mundo del automóvil es un triste tema de actualidad, nuestra visión y nuestra esperanza es volver a la belleza, el estilo y la artesanía en los coches.», comenta Marcello Meregalli, director de AZNOM Automotive.
Interior y HMI
Cuando te acercas aparecen los detalles de bienvenida. Las puertas se abren de dos maneras y una parte del techo se eleva para entrar mejor. En el suelo se proyecta una alfombra de luz y las ventanas parecen un cristal continuo para que todo se vea más limpio. Está pensado para que sea fácil entrar y salir, incluso con ropa elegante, porque la idea es viajar con chófer y con tranquilidad.

Por dentro se entiende muy fácilmente la filosofía de Meregalli. L’Epoque prescinde de la exhibición tecnológica y prioriza materiales y artesanía. Maderas trabajadas a mano, telas nobles y pieles con tacto honesto crean una sala privada donde las pantallas se esconden y emergen solo cuando son necesarias. La IA orquesta clima, luz, sonido y hasta fragancias, de modo que los mandos físicos se reducen a lo esencial.

«Durante muchos años, el coche ha sido un símbolo de estatus, una extensión del estilo personal, una obra maestra de la técnica, el diseño y los materiales. Con la mirada puesta en el futuro, pero inspirándonos en el pasado, me gustaría que el coche volviera a ser amado, que volviera a ser una fuente de inspiración y no solo un medio desagradable para desplazarse del punto A al punto B.»

La pieza central es un gran sofá trasero con configuración dos más dos más dos gracias a asientos ocasionales que aparecen cuando se necesitan. Es un interior que persigue tranquilidad y continuidad entre la suite, la cubierta de un yate o la cabina de un jet. En un momento en que parte de la industria vuelve al esencialismo por razones de ergonomía, L’Epoque lleva esa idea a un terreno de privacidad y bienestar.
Del minimalismo al esencialismo: el gran reajuste del interior automotriz
Arquitectura y packaging
Debajo de esa imagen clásica hay una propuesta moderna. Plantea cuatro motores eléctricos, uno en cada rueda, con más de mil caballos en total. Lleva una batería de 100 kWh y un motor V6 de seis cilindros que trabaja como generador para poder hacer trayectos largos sin preocuparse tanto por parar a cargar. La estructura usa largueros y la suspensión se ajusta para mantener el coche nivelado y que el viaje sea suave incluso en adoquines o rampas. Todo ello se define como estudio de estilo con viabilidad teórica y con la puerta entreabierta a una posible unidad única.

«L’EPOQUE es la visión de AZNOM y nuestros amigos de CAMAL Studio: una idea deliberadamente exagerada, pero capaz de devolver al coche al ámbito de las obras de arte y el ingenio humano».

CAMAL Studio firma el diseño con la voz de Alessandro Camorali y su equipo de Turín. Su trayectoria en proyectos a medida y series especiales ayuda a entender por qué L’Epoque se atreve a romper la ergonomía automotriz tradicional y a hablar de muebles más que de asientos. La colaboración con Aznom ya había explorado caminos poco transitados y aquí encuentra un lienzo de tamaño extraordinario.
La lección para quien diseña es clara. ¿Qué es el lujo de hoy en día?. Tal vez sea presencia, buen tacto y silencio. L’Epoque invita a pensar en experiencias sencillas y continuas que minimizan la sensación de traslado. La forma monumental no es un fin en sí mismo, es la herramienta para crear un pequeño ritual de llegada.

Y una última idea. Cada vez los interiores se están diseñando de formas distintas. Con la electrificación, la inteligencia artificial y los coches autónomos, cómo nos sentaremos y cómo usaremos el tiempo a bordo en el futuro es algo que hay que estudiar bien. En CarDesign.es traeremos pronto un análisis claro sobre ello.



