La escudería Cadillac irrumpe en la Fórmula 1 con una livery bicolor que combina blanco y negro. Este diseño asimétrico busca reflejar la dualidad entre tradición y modernidad, destacando la identidad estadounidense sin recurrir a clichés. La presentación se realizó en un evento deportivo de gran relevancia, mostrando su ambición en el mundo de la competición.