Nos encontramos en la segunda etapa del programa eléctrico de Ferrari. La marca ha mostrado recientemente el interior y ha confirmado su nombre Luce. Unos días antes organizó en San Francisco un encuentro con LoveFrom para enseñar el sistema de interfaz y mandos con Jony Ive al frente. Ferrari ha dividido el lanzamiento en tres actos con la tecnología presentada en otoño de 2025 el interior ahora y el exterior previsto para mayo de 2026 en Italia. La hoja de ruta prepara el salto de Maranello a su primer modelo cien por cien eléctrico manteniendo rituales de uso e identidad de marca.

Lenguaje y materiales con precisión Apple
Este interior evita el futurismo fácil y apuesta por superficies limpias volúmenes claros y un mecanizado que gobierna cada interacción. Los elementos de contacto priorizan aluminio vidrio y cuero. El aluminio es una aleación cien por cien reciclada mecanizada por CNC de tres o cinco ejes y anodizada para generar una microestructura muy fina que mejora dureza y acabado. El cristal es Corning Fusion5 con alta resistencia a arañazos y gran claridad óptica.

La gráfica y la arquitectura de interfaz buscan claridad de lectura y baja carga cognitiva con referencias a diales históricos Veglia y Jaeger y a instrumentación de aviación. Se ha desarrollado una tipografía propia para unificar la voz visual del sistema y reforzar la legibilidad inmediata.
Interfaz y mandos con foco en uso
Bajo la pantalla aparecen botones y conmutadores mecanizados para funciones esenciales como climatización y asientos con respuesta táctil clara que evita capas de menús. En el borde superior vive el multigráfico con tres motores independientes que mueven agujas de aluminio sobre fondo digital con cuatro modos reloj cronógrafo brújula y control de lanzamiento protegido por cristal Fusion5. Ive subraya que no quieren que el usuario se pregunte cuántas capas de menú necesita para calentar el asiento y que el objetivo es recuperar materialidad y tactilidad frente al exceso digital.

La pantalla central funciona como objeto orientable, es decir, que puede girarse, montado en articulación esférica con un reposamanos en aluminio que estabiliza la mano y permite dirigirla hacia el pasajero. Esta solución reparte tareas y convierte la pantalla en herramienta de precisión más que en escaparate.

Volante e instrumentación tres radios sin hápticos
El volante de tres radios rinde homenaje a los Nardi de los cincuenta y sesenta con estructura de aluminio vista. Está formado por diecinueve piezas mecanizadas y es cuatrocientos gramos más ligero que un volante estándar de la marca. Los mandos se organizan en módulos analógicos con respuesta mecánica y acústica calibrada tras pruebas con pilotos de desarrollo. La insistencia de Piero Ferrari fue clave para mantener los tres radios medida que amarra herencia y proporción del aro.

El cuadro de instrumentos se desplaza solidario con la columna y estrena en la gama una solución con doble OLED superpuesta que genera profundidad real mediante recortes protegidos por lentes de cristal y anillos de aluminio.

El arranque propone un pequeño teatro. La llave de cristal Fusion5 integra pantalla E Ink que cambia de color al insertarla en su base de la consola y sincroniza la iluminación del panel y del tablero para marcar la transición de quietud a movimiento.
El tablero reserva una placa con la palabra Luce que refuerza identidad de programa. LoveFrom ha trabajado con el Ferrari Styling Centre dirigido por Flavio Manzoni para ajustar intención diseño y viabilidad de producción sin perder claridad formal.

Vemos coherencia entre proporciones de los elementos y criterio material y celebramos la vuelta a controles físicos. Nuestra reserva principal está en la integración de la pantalla central que se percibe como objeto añadido. Su movilidad y el reposamanos aportan ergonomía real aunque nos gustaría un diálogo más fluido con el tablero. En las imágenes se intuyen mandos físicos adicionales para ventanillas y para apertura de compartimentos quedamos a la espera de poder verlo en persona. Como resume Ive el objetivo es que se note el cuidado en cada pieza y que no todo deba pasar por la pantalla.



