Para entender el proyecto conviene conocer su filosofía. En el Concorso d’Eleganza Villa d’Este de 2024, en Cernobbio, mostraron dos líneas de trabajo que hoy son su sello de indentidad. Una de ellas giraba en torno a un Ferrari 512 BB muy especial para la familia, ya que es el propio coche del fundador Tusco Cavalli. Sobre ese coche hicieron mejoras reversibles enfocadas a fiabilidad y tacto. Sustituyeron la carburación por una gestión moderna oculta dentro de réplicas fieles mecanizadas a partir de un bloque de aluminio y renovaron el sistema eléctrico con soluciones actuales para ganar uso diario sin perder el encanto setentero.
La otra vía se centró en el Alfa Romeo 8C Competizione. Allí anunciaron su programa Evoluzioni Tecniche con el que buscaban corregir los defectos dinámicos más conocidos del 8C. El robotizado original no estaba a la altura y rompía el diálogo entre motor y ruedas. La respuesta fue una manual de seis relaciones con electrónica revisada, suspensión Öhlins ajustables, frenos carbocerámicos y baquets de fibra con homologación FIA. Ese conjunto redefinía la experiencia sin tocar la belleza del objeto.

Tras la presentación de 2024 los hemos visto rodar en eventos y concentraciones europeas. El propio Cavalli nos ha contado que amaba la estética y el sonido del 8C pero no la conducción y que el problema residía en la caja. Convertirlo a manual y rehacer la puesta a punto era hacer justicia.
Con ese historial el siguiente proyecto merecía ser algo memorable. Aplicar la receta al Disco Volante de Touring significa honrar un perfil entre los más bellos del siglo reciente y afinar su alma sin ruido visual. Es el tipo de intervención que encaja con el centenario del carrocero milanés Touring y con la forma de trabajar de Officine Fioravanti.
El proyecto y sus detalles
Aquí el foco vuelve a estar en lo mecánico, como en el 8C. Donde antes trabajaba un electroactuado ahora hay una caja manual de seis con patrón en H y mecanizado a la vista, la misma receta del OF 8C M, nombre oficial del proyecto 8C Competizione Manual.
Con esa base técnica como punto de partida, por fuera el Disco Volante se mantiene prácticamente intocable. Capó largo, parabrisas tendido y cintura marcada guían la vista hacia una zaga limpia con lectura en lágrima. Aunque no hay datos oficiales del proyecto, todo apunta a una receta muy similar a su predecesor. Lo confirmado es el regreso del tercer pedal y del patrón en H como auténticos protagonistas.
Tiene sentido, porque la base sigue siendo el Alfa Romeo 8C con motor delantero y propulsión. Su V8 atmosférico de 4,7 litros aporta carácter y la manual devuelve al conductor la dosificación del par y la lectura del cuentavueltas como herramienta real. Se corrige el eslabón débil donde tocaba sin tocar el diseño que da identidad al conjunto.
Llega además en el año del centenario de Touring, lo que refuerza el mensaje. El movimiento se entiende como una mejora honesta desde el diseño. Se mantienen proporciones y lenguaje Touring y se concentra el esfuerzo en la interfaz mecánica. Sin duda, uno de los proyectos más interesantes de la artesanía moderna italiana, de la cual tendremos que esperar semanas o meses para desentrañar todos sus secretos.




