El emblema mantiene la H clásica pero con un trazo más limpio y sin marco. Honda explica que la forma busca evocar dos manos abiertas. Es una imagen sencilla que remite a cercanía y a la idea de facilitar la vida a las personas con productos y servicios mejor conectados. La marca lo presenta como un gesto que acompaña su plan de producto para la próxima década.
La compañía lo sitúa dentro de una hoja de ruta donde la electrificación y la inteligencia del vehículo ganan peso. Por eso se estrenó en el entorno de la familia 0 Series, el proyecto que adelanta cómo serán sus siguientes eléctricos globales.
Dónde y cuándo lo veremos
Honda indica que el nuevo emblema empezará a llegar a coches eléctricos y a híbridos de volumen introducidos desde 2027. A partir de ahí, su presencia se expandirá de forma progresiva a más modelos y a otros puntos de contacto con el cliente. La idea es que el cambio se note también en la red de venta y en los programas de motorsport de la marca.

Se prevé que el Saloon de producción podría ser el primer modelo en lucirlo en Estados Unidos este mismo año, y en Reino Unido los nuevos Prelude y Super N previstos para este año serían los últimos en usar el emblema anterior.
Qué nos cuenta del nuevo rumbo
Honda habla de un reinicio de su forma de desarrollar coches. La 0 Series se concibe desde cero con el enfoque thin light and wise que prioriza aerodinámica, ligereza y experiencia de conducción. Ese marco explica la limpieza del nuevo emblema y su mejor integración en frontales más cerrados y superficies sencillas, habituales en eléctricos por sus necesidades de gestión del flujo y refrigeración más controlada.
En paralelo, la gama híbrida afronta una evolución profunda. Entre 2027 y 2030 llegarán al menos trece modelos con un tren térmico que la marca considera muy eficiente, una nueva plataforma más ligera y altos niveles de componentes compartidos. Estas claves impactan en packaging, costes y coherencia de diseño al facilitar proporciones y soluciones repetibles sin perder identidad.



