La historia de Adrian Newey, el aerodinamista que evolucionó el diseño automotriz de alto rendimiento

La historia de Adrian Newey, el aerodinamista que evolucionó el diseño automotriz de alto rendimiento

Adrian Newey, el maestro de la aerodinámica

El ingeniero aeronáutico que revolucionó la aerodinámica de la Fórmula 1

Con más de 40 años de experiencia en el sector del diseño automotriz e ingeniería aeronáutica, Adrian Newey ha contribuido con sus valiosos conocimientos en diseños que han evolucionado la Fórmula 1 y la industria automotriz aportando soluciones innovadoras únicas que han revolucionado el deporte de motor en la más alta competición catapultándolo al éxito internacional.

El ingeniero y diseñador aerodinamista de la Fórmula 1 acumula 12 títulos mundiales de constructores trabajando como ingeniero de carrera, ingeniero aerodinámico, diseñador y director técnico tanto en la Fórmula 1 como en la Fórmula Indy logrando el éxito en ambas categorías pasando por escuderías como Williams, McLaren o Red Bull, antes de recalar en Aston Martin F1.

Pasión por la aerodinámica

Adrian Newey nació en la campiña británica de Stratford-upon-Avon, cerca de la ciudad de Birmingham, Reino Unido, en 1958. Durante su juventud, el pequeño Newey comenzó a interesarse por el automovilismo desde muy temprana edad, coincidiendo con acontecimientos como la Fórmula 1, el Rally de Montecarlo o los Scalextric. Poco a poco Adrian Newey fue desarrollando un interés cada vez mayor por la competición, le encantaba el diseño de los automóviles y tenía una gran fascinación por experimentar el florecimiento de la mente de un ingeniero de diseño.

Su padre era un apasionado de los deportes de motor, por lo que lo convenció para asistir a eventos de competición. La pasión por la aerodinámica del joven Newey nació desde el karting, donde corría con su propio kart en campeonatos locales, aunque se dio cuenta de que la financiación era más que indispensable para poder continuar compitiendo. Por eso, tuvo que preparar y realizar los ajustes necesarios a su propio kart, incluso se apuntó a un curso de soldadura y mecánica en British Oxygen Company para poder fabricar un chasis nuevo. Pronto se dio cuenta de que lo que más le gustaba no era pilotar un kart, era modificarlo. Lo que realmente había soñado era diseñar automóviles de competición, por lo que continuó sus estudios ordinarios a pesar de que él quería ser dibujante, sin embargo, sabía que si quería participar en campeonatos del mundo del motor debía aprender conocimientos de física e ingeniería.

En 1977, Newey se apuntó a la Universidad de Southampton como un estudiante ambicioso y brillante que buscaba su puesto en la Fórmula 1. Su proyecto de licenciatura trataba sobre el efecto suelo, además de realizar un estudio del monoplaza Lotus 79, un tema incipiente en la máxima competición que aún estaba poco profundizado. Tras graduarse como ingeniero aeronáutico y aerodinámico, Newey comenzó a buscar trabajo y escribió, con fotocopias del proyecto universitario que había realizado, hasta que, a pesar de multitud de rechazos, surgió la oferta de la escudería brasileña Fittipaldi.

 

20º aniversario de Oracle Red Bull Racing en Goodwood Festival of Speed 2024

Fittipaldi, los inicios en la Fórmula 1

En 1980, la carrera profesional de Newey arrancó gracias a una entrevista de trabajo con Harvey Postlethwaite, figura de gran prestigio en la industria y entonces director técnico de la escudería Fittipaldi Automotive. Ambos compartían una marcada pasión por las motocicletas, así como una visión innovadora y una sólida comprensión de la aerodinámica y la dinámica vehicular, fundamentada en los principios de la ingeniería aplicada. Este encuentro resultó decisivo para su incorporación como aerodinamista junior en la modesta estructura brasileña.

Adrian Newey, ingeniero de Fórmula 1, en el paddock tomando notas.
Adrian Newey, un destacado ingeniero de Fórmula 1, en acción en el paddock.

Aunque en aquella temporada el equipo no alcanzó resultados destacados, el aerodinamista británico comenzó a diseñar sus primeros monoplazas, como el Fittipaldi F8, lo que supuso su primer contacto con la máxima categoría del automovilismo y una experiencia práctica fundamental para sentar las bases de sus futuros desarrollos. Desafortunadamente, tras dos años de actividad, la estructura propiedad del campeón Emerson Fittipaldi cesó sus operaciones, lo que llevó a Newey a incorporarse a la escudería March.

Leyton House March, el regreso a la Fórmula 1

Tras el cierre de Fittipaldi, Newey comenzó a trabajar en la escudería March como ingeniero de pista en competiciones europeas en la categoría Fórmula 2 a partir de 1982. Más adelante, como transición, el diseñador británico se trasladó a Estados Unidos para diseñar automóviles dentro de la competición de resistencia para la categoría IMSA, logrando grandes éxitos con los March 82G, 83G, 84G y 85G. Por otro lado, el ingeniero británico también se involucró en el campeonato de la IndyCar desarrollando el March 85C con el que ayudó a Mario Andretti a ganar el título de CART y las 500 millas de Indianápolis en 1985.

En 1987, el joven Newey regresó a la Fórmula 1 de la mano de la escudería March, aunque fue en la temporada de 1988 cuando demostró plenamente el potencial de su enfoque en aerodinámica avanzada con su primer diseño verdaderamente revolucionario: el March 881. Si bien el monoplaza no logró disputar el campeonato, este hito fue determinante en las primeras etapas de su carrera, al consolidar la reputación de Newey como un diseñador innovador y un ingeniero aerodinámico excepcional, convirtiéndose rápidamente en uno de los técnicos más respetados y solicitados del paddock.

Al año siguiente, el ingeniero británico desarrolló el March CG891, que mantenía el concepto de su predecesor, aunque con un diseño más refinado y estilizado. Finalmente, de cara a la temporada de 1990, Newey fue responsable del diseño de dos especificaciones (A y B) del nuevo Leyton House March CG901, que incorporaban mejoras aerodinámicas y una configuración estructural notablemente más rígida como evolución del modelo anterior. No obstante, el rendimiento del conjunto fue irregular y estuvo lastrado por problemas de fiabilidad.

Williams-Renault, etapa de luces y sombras

En 1990, tras el éxito de la IndyCar y su breve paso por Leyton House March, Adrian Newey fue contratado por Frank Williams y el diseñador Patrick Head en la escudería británica Williams-Renault. Allí, Newey contaba con mayor presupuesto y más recursos para sus diseños de monoplazas, logrando implementar avances innovadores como la suspensión activa o la electrónica avanzada. Estos avances aplicados a los monoplazas Williams FW14, Williams FW14B, Williams FW15C y Williams FW16 dominaron la F1 durante varias temporadas entre 1991 a 1997 con la victoria de cinco títulos de constructores y cuatro de pilotos con los legendarios Nigel Mansell, Alain Prost, Damon Hill y Jacques Villeneuve aportando una enorme ventaja competitiva a la escudería.

La etapa más brillante y exitosa de Newey se vería abruptamente interrumpida tras la trágica muerte de Ayrton Senna durante el Gran Premio de Emilia-Romaña, disputado en Imola (Italia) el 1 de mayo de 1994, un suceso que marcó un profundo punto de inflexión en la historia del automovilismo. En el contexto de la investigación judicial abierta por las autoridades italianas, Newey fue inicialmente señalado como presunto responsable técnico del accidente y sometido a un largo proceso legal. Aunque finalmente fue absuelto de los cargos de homicidio involuntario en diciembre de 1997, tras treinta y dos audiencias y diez meses de juicio, el ingeniero británico optó por tomarse un periodo de distanciamiento profesional antes de su posterior regreso a la Fórmula 1.

McLaren-Mercedes, del dominio al declive

En 1998, Adrian Newey fue contratado por Ron Dennis en la escudería McLaren-Mercedes de Fórmula 1 como director técnico, a pesar de que el monoplaza McLaren-Mercedes MP4/13 ya estaba en desarrollo, el nuevo integrante fue una pieza clave para conseguir el título de campeonato de pilotos con Mika Hakkinen al volante durante aquella temporada. Al año siguiente, el ingeniero británico realizó el diseño del monoplaza McLaren-Mercedes MP4/14 con el que Hakkinen volvió a proclamarse ganador del campeonato de pilotos. Durante las temporadas de 2000 a 2004, Newey y McLaren compitieron contra una dura rivalidad de Ferrari liderado por Michael Schumacher y Rory Byrne. 

El diseñador continuó desarrollando diseños aerodinámicos de vanguardia que coronaron a David Coulthard como subcampeón del mundo en la temporada 2001 con el monoplaza McLaren-Mercedes MP4/16, a Kimi Raikkonen como subcampeón del mundo en la temporada 2003 con el monoplaza McLaren-Mercedes MP4/17D y de nuevo Kimi Raikkonen como subcampeón del mundo en la temporada 2005 con el monoplaza McLaren-Mercedes MP4/20, además de desarrollar el McLaren-Mercedes MP4/18 con el que debido a la radicalidad del diseño que solicitó Ron Dennis acusó varios problemas durante las pruebas de test obligatorios de la FIA y nunca llegó a competir. A finales de 2005, este periodo de grandes éxitos para Newey llegó a su fin abandonando la escudería angloalemana por la falta de competitividad para fichar por la escudería austríaca Red Bull Racing en busca de nuevos desafíos.

Red Bull Racing, el comienzo de la época dorada

A finales de 2005, el jefe de equipo Christian Horner incorporó al aerodinamista británico a Red Bull Racing, antigua estructura de Jaguar Racing, motivado en gran medida por su profunda admiración por los diseños de Newey. En la búsqueda de un nuevo desafío dentro de un proyecto más reducido pero con un elevado potencial de crecimiento, el ingeniero británico, nada más incorporarse a la escudería, impulsó una serie de cambios estratégicos.

Entre ellos, solicitó a su entonces propietario, Dietrich Mateschitz, la implantación de dos infraestructuras clave de las que carecía el equipo: un simulador de circuito y un dinamómetro para cajas de cambios transitorias. Estas inversiones permitieron la creación de un entorno técnico altamente especializado, orientado a mejorar la competitividad y a reforzar la capacidad de desarrollo e innovación de la escudería.

A partir de 2007, Newey comenzó a trabajar en los monoplazas de Red Bull Racing, siendo responsable de los diseños del Red Bull RB3 y del Red Bull RB4 para las temporadas 2007 y 2008, respectivamente, aunque con resultados aún modestos. Sin embargo, fue en la temporada 2009 cuando el ingeniero británico supo extraer el máximo partido del nuevo marco reglamentario, incorporando una serie de soluciones aerodinámicas altamente innovadoras en el Red Bull RB5. Entre ellas, destacaron el controvertido doble difusor, un concepto aerodinámico global notablemente eficiente y la integración del sistema KERS. Este enfoque técnico permitió a los pilotos Sebastian Vettel y Mark Webber alcanzar el subcampeonato del Mundial de Constructores, marcando el inicio del exitoso ciclo de Red Bull Racing en la Fórmula 1.

La temporada 2010 resultó decisiva para la escudería austríaca. El ingeniero británico diseñó el Red Bull RB6, un monoplaza que incorpora soluciones técnicas innovadoras como los escapes soplados y un doble difusor altamente optimizado. Gracias a este planteamiento aerodinámico, Sebastian Vettel logró el título mundial de pilotos, mientras que Red Bull Racing se alzó simultáneamente con el Campeonato de Constructores, confirmando su dominio en la máxima categoría del automovilismo.

También en 2010, Sony Computer Entertainment anunció una colaboración exclusiva entre Polyphony Digital, responsable de la saga Gran Turismo, y Red Bull Racing, con Adrian Newey como asesor técnico principal del proyecto. El objetivo era desarrollar un vehículo de competición virtual, inicialmente denominado Red Bull X1, concebido al margen de cualquier restricción reglamentaria.

A lo largo del proceso de diseño del Red Bull X2010 Prototype, liderado por Kazunori Yamauchi, Newey aportó su amplia experiencia en aerodinámica e ingeniería aplicada, explorando los límites teóricos del diseño con una visión orientada al futuro del automovilismo. El modelo, el vehículo jugable más rápido de Gran Turismo 5, debutó públicamente como maqueta física en el Goodwood Festival of Speed de ese mismo año y fue probado y ajustado previamente por el piloto y campeón del mundo Sebastian Vettel antes de su incorporación definitiva al videojuego.

Durante los tres años siguientes, los avances introducidos por Newey en los monoplazas RB7, RB8 y RB9 permitieron a Sebastian Vettel conquistar de forma consecutiva los Campeonatos de Pilotos y Constructores, proclamándose tetracampeón del mundo y consolidando la hegemonía técnica de Red Bull Racing en la Fórmula 1.

Sin embargo, la temporada 2014 supuso un punto de inflexión debido a la introducción de un nuevo reglamento técnico que afectó de manera significativa a la mayoría de las escuderías, marcado por la llegada de las unidades de potencia turbo híbridas. En este contexto, Newey afrontó importantes desafíos en el desarrollo del Red Bull RB10, un monoplaza que no logró ser competitivo como consecuencia de problemas de potencia y fiabilidad. Esta situación puso fin a la etapa dorada del equipo y dio paso a un periodo de transición que desembocó en la salida de Adrian Newey del trabajo directo en la Fórmula 1, aunque mantuvo un papel estratégico dentro de la organización como Chief Technical Officer, con un perfil más discreto en la categoría y participación en otros proyectos de desarrollo del grupo Red Bull.

Además de la evolución materializada en el Red Bull X2011 Prototype, Adrian Newey colaboró por segunda vez en 2014 con Polyphony Digital en el diseño de una actualización profundamente revisada del vehículo de competición virtual para la franquicia Gran Turismo. En esta ocasión, partiendo del concepto original, Newey incorporó diversas soluciones aerodinámicas avanzadas, entre las que destacaban la inclusión de un ventilador para la generación de carga aerodinámica y una carrocería considerablemente más elaborada. El resultado fue un prototipo virtual que evocaba un Fórmula 1 conceptual sin restricciones reglamentarias, materializado en el Red Bull X2014 Prototype, modelo jugable presente en Gran Turismo 6, Gran Turismo Sport y Gran Turismo 7.

Red Bull Advanced Technologies, un paso más allá

En julio de 2016, con motivo de la asociación de Aston Martin como socio de Red Bull Racing, Adrian Newey colaboró en el desarrollo de un hiperdeportivo de altas prestaciones junto a Red Bull Advanced Technologies. El proyecto dio lugar al AM-RB 001, posteriormente denominado Aston Martin Valkyrie. Junto al director de diseño Marek Reichman, Newey aplicó la filosofía de un monoplaza de competición a un automóvil de calle radical, con un enfoque aerodinámico extremo orientado a la máxima eficiencia y rendimiento.

Adrian Newey y otro ingeniero firmando un diseño en un evento
Adrian Newey firma un diseño en un evento de Aston Martin.

Construido íntegramente en fibra de carbono, el Valkyrie se produjo en una serie limitada de 150 unidades, con un peso inferior a los 1.000 kg y un motor V12 atmosférico de más de 1.000 CV. Posteriormente se presentó la versión de circuito Valkyrie AMR Pro, una variante aún más radical limitada a 25 unidades.

Red Bull Racing, la nueva era de rendimiento

A partir de 2019, las dos temporadas siguientes le sirvieron a Newey para adecuar el monoplaza Red Bull RB15 a un chasis inicial poco competitivo que mas tarde evoluciono a un Red Bull RB16 con innovaciones aerodinámicas notables introduciendo la nariz con doble canal a pesar de los diversos problemas de manejo, logrando un doble tercer puesto consecutivo en el campeonato de pilotos a manos de Max Verstappen y marcando la transición de la escudería hacia la nueva era de rendimiento con el nuevo propulsor Honda tras la era Renault.

Los siguientes cuatro años fueron clave gracias a la genialidad de Newey para aportar una ventaja significativa a los monoplazas y significó la nueva era de rendimiento de la escudería austriaca dominando y batiendo récords con su piloto estrella Max Verstappen. En 2021, Newey introdujo algunas mejoras al anterior monoplaza añadiendo un diseño con aerodinámica avanzada e inclinación variable con un chasis más refinado traduciéndose a un mejor manejo, logrando Max Verstappen el campeonato mundial de pilotos por primera vez a manos del Red Bull RB16B.

La temporada siguiente, el aerodinamista británico incorporó un diseño audaz en la arquitectura del chasis y suspensión del Red Bull RB18 posibilitando a Max la victoria en el campeonato constructores y pilotos. En 2023, Newey realizó algunas modificaciones de suspensión con fluidos no newtonianos en el monoplaza Red Bull RB19 presentando un chasis más retrasado, lo que significó una mejora del efecto suelo que ayudó a Verstappen a conseguir el campeonato de constructores y pilotos de manera consecutiva. Finalmente, en el año 2024, terminó introduciendo un diseño más radical y agresivo para mejorar el rendimiento en curvas además de incorporar unas entradas de pontones verticales entre las diversas innovaciones del Red Bull RB20 que dieron a Max Verstappen el campeonato mundial de pilotos por cuarta vez consecutiva.

En 2024, con motivo de la celebración del 20 aniversario de Red Bull Racing en Goodwood Festival of Speed, Newey presentó su última creación de diseño en conjunto con Red Bull Advanced Technologies con el proyecto Red Bull RB17 Hypercar, un hiperdeportivo de circuito inspirado en la competición de alto rendimiento y tecnología basada en 20 años de innovación en la Fórmula 1. Con un diseño centrado en la aerodinámica y bajo peso, el RB17 Hypercar cuenta con un motor atmosférico V10 que desarrolla más de 1200 CV sobre un peso de apenas 900 kg limitado a 50 unidades con un precio de 7 millones de euros cada una, convirtiéndose en el proyecto más extraordinario en el que ha trabajado el diseñador británico.

A principios del mes de enero de 2026, Newey y Red Bull Advanced Technologies presentaron el diseño final del esperado vehículo de competición definitivo con una serie de modificaciones que optimizaron el flujo térmico y aerodinámico de la carrocería prometiendo un rendimiento que rivaliza con los avances tecnológicos de la Formula 1 actual. El RB17 Hypercar se presenta como el hiperdeportivo de circuito definitivo enfocado en la aerodinámica y ligereza extremos.

Aston Martin Aramco F1 Team

En el mes de septiembre de 2024, Newey anunció su retirada permanente de la escudería Red Bull Racing para formar parte de la dirección técnica del equipo Aston Martin Aramco F1 Team a partir de la temporada 2025. Tras su época dorada, el aerodinamista e ingeniero británico buscaba una oportunidad para liderar un nuevo proyecto desde la cima como otro desafío. A su llegada en marzo de 2025, el monoplaza Aston Martin AMR 25 ya estaba desarrollado por lo que durante la temporada se centró en reunir las bases para el nuevo monoplaza de la próxima temporada incluyendo todas las mejoras posibles.

En la temporada 2026, Adrian Newey forma parte de la reorganización estructural de la escudería tomando el rol de Director Técnico y copropietario junto con Lawrence Stroll, un movimiento que lo coloca al frente de un proyecto ambicioso de revitalizar y aportar nuevas ideas a una escudería que se ha visto lastrada por problemas de rendimiento y financieros.

 

Imagen de Jaime Muro Duñabeitia

Jaime Muro Duñabeitia

Jaime Muro es redactor jefe de CarDesign.es, la primera revista española dedicada por completo al diseño e historia automotriz, donde gracias a sus conocimientos en Diseño y Fabricación Mecánica además de Diseño Industrial combina la redacción editorial y la experiencia en el ámbito automovilístico del diseño. Desde 2015, ha asistido a eventos nacionales e internacionales debido a sus altos conocimientos del sector, pasión por el mundo del motor y ha participado en diferentes proyectos automovilísticos desde entonces.

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