Geely desembarca en España en un momento en el que el mercado empieza a consolidar la recuperación y en el que la electrificación ya tiene un peso real en las matriculaciones. En 2025, los turismos electrificados cerraron el año con 225.617 unidades y una cuota del 19,6 por ciento, y en febrero de 2026 ya representaban el 22 por ciento de las ventas del mes. Es en ese contexto, con más oferta, más competencia y un cliente que empieza a mirar con normalidad el coche enchufable, donde Geely activa su entrada en nuestro mercado con una gama inicial formada por el Starray EM-i y el E5 y con un plan de crecimiento que prevé nueve modelos en tres años.
Geely llega a España: red propia, SUV electrificados y ambición multienergía
Un desembarco estable
Geely aterriza en España con una estructura europea ya definida y con capacidad para ampliar con rapidez su red comercial y su oferta de producto. La marca incluye al mercado español entre sus países estratégicos, junto a Reino Unido, Italia, Alemania y Francia, dentro de un plan de expansión que contempla nuevos lanzamientos pensados para el cliente europeo.
En la presentación de Madrid, Geely transmitió la imagen de una marca orientada a un uso cotidiano, con ambición de volumen y una estructura de servicio pensada para acompañar su crecimiento. En diseño, esa posición se refleja en formas reconocibles, interiores de lectura clara y una presencia visual medida. Geely apoya ese planteamiento en una red internacional de desarrollo con centros de I+D y de diseño en China, Suecia, Italia, Reino Unido y Alemania, dándole gran importancia a los centros de Gotemburgo, Milán y Coventry como parte de ese trabajo global.

Starray EM-i y la importancia del packaging
De los dos modelos mostrados, el Geely Starray EM-i es el que mejor encaja con una lectura de coche familiar para el mercado español. Mide 4,74 metros, parte de la arquitectura GEA y combina un motor 1.5 de 73 kW 100 CV con un motor eléctrico de 160 kW 218 CV para una potencia combinada de 262 CV. En España se ofrecerá con baterías de 18,4 kWh y 29,8 kWh, con una autonomía total WLTP de hasta 1.055 km en las versiones de batería grande.

Lo relevante, al verlo en contexto, es que Geely no ha intentado resolver este SUV con un gesto formal aislado. La marca habla de un frontal de líneas esculpidas, de una firma lumínica marcada y de una zaga ancha, pero donde mejor se entiende el coche es en su packaging. Geely declara un aprovechamiento del espacio del 84,3 por ciento, una altura interior de 1,2 metros y un maletero de 528 litros, ampliable hasta 2.065 litros. Esa base explica bastante bien sus proporciones. El Starray busca presencia, sí, pero también una carrocería que justifique espacio y uso diario.

En el interior, la lectura también es práctica. Desde las versiones de acceso aparece una pantalla central de 15,4 pulgadas, cuadro digital de 10,2 pulgadas y cámara panorámica. En los acabados superiores se suman elementos como techo panorámico, llanta de 19 pulgadas, asientos delanteros con masaje y sistema de sonido Flyme Sound con 16 altavoces. No cambia solo el equipamiento, cambia también la percepción del coche, porque Geely está utilizando la HMI y el confort como parte central de su argumento de valor.
E5 y una interpretación eléctrica más limpia
El Geely E5 parte de otro registro. Es un SUV eléctrico de 4,6 metros, con 218 CV, 320 Nm y dos baterías de 60,2 kWh y 68,4 kWh. Con una autonomía teórica que llega a 475 km WLTP en ciclo combinado en la versión PRO+ de batería grande, y hasta 628 km WLTP en ciclo urbano.

En diseño, el E5 transmite una intención algo distinta a la del Starray. Geely lo presenta con una postura ancha, iluminación LED completa y una silueta trabajada para dar continuidad al volumen. Al verlo dentro del conjunto de la gama, se aprecia que es el modelo que más se acerca al lenguaje habitual del SUV eléctrico global, con superficies más limpias y un frontal que intenta ordenar bien los elementos en lugar de recargar la vista. En un lanzamiento de marca, ese detalle importa, porque el E5 parece pensado para ser leído con rapidez por un cliente europeo.
El habitáculo sigue la misma lógica. La pantalla central de 15,4 pulgadas, el sistema Flyme Auto, el control por voz para más de 200 funciones, el head-up display de 13,8 pulgadas y el equipo de sonido de 1.000 W con 16 altavoces definen una cabina donde la tecnología es el principal recurso de diseño interior.
La presentación en Madrid
Visto en directo, el desembarco de Geely en España deja claro que la marca ha preferido arrancar con dos modelos que cubren dos necesidades muy concretas, un PHEV de tamaño familiar y un eléctrico compacto. Modelos cada vez más necesitados en el mercado español.

También quedó claro que Geely va a construir su identidad europea desde varios frentes a la vez. Por un lado, una oferta con precio de acceso contenido dentro del mercado electrificado, con el Starray EM-i desde 33.490 euros y el E5 desde 37.490 euros antes de ayudas y descuentos. Por otro, un discurso de seguridad, conectividad y equipamiento. Y, en paralelo, una estética que busca ser legible desde el principio.



