Monoplaza único matriculable
Durante el confinamiento impuesto por la pandemia mundial a mediados del año 2020, Giampaolo Dallara y un equipo de jóvenes ingenieros aprovecharon la oportunidad perfecta para crear algo completamente distinto, idearon un automóvil único, con el objetivo de ser homologado para circular por carretera pero con la misma pureza de intención que un vehículo de competición. Gracias a la base del modelo Dallara Stradale, el diseñador Andrea Guerri se incorporó al proyecto para completar la forma escultural del vehículo, una vez definidos los volúmenes y las líneas, inspirándose en el primer deportivo del fabricante, el Dallara SP1000. La culminación de este proyecto, liderado por el equipo principal de especialistas en ingeniería, es el Dallara MPS ‘Macchina Posto Singolo’, o simplemente conocido dentro de Dallara como el “Monoposto”.
El Macchina Posto Singolo es un automóvil monoplaza centrado en la experiencia en solitario y diseñado para el puro placer de conducir, siguiendo la filosofía de la marca: “Primero, excelencia aerodinámica. Después, belleza”. Su aerodinámica, sofisticada y esencial a la vez, aprovecha al máximo la arquitectura monoplaza para ofrecer la máxima eficiencia. Los componentes clave se heredaron del Dallara Stradale, incluyendo el conjunto trasero y la transmisión. Sin embargo, la naturaleza prototípica del proyecto requirió la fabricación de un conjunto de piezas mecánicas nuevas por parte de un equipo de maestros artesanos en los talleres de la compañía. Una parte importante del proyecto se centró en la ergonomía y la accesibilidad. La comodidad, la seguridad y una posición de conducción perfecta se consideraron pilares fundamentales, validados mediante numerosas pruebas físicas y perfeccionados meticulosamente gracias a la dilatada experiencia de Dallara tanto en carretera como en circuito.
Diseño radical
El monoplaza presenta un parachoques frontal rediseñado más afilado, dividido en tres tomas de aire de mayor tamaño con una aerodinámica mas optimizada. Los nuevos faros distintivos forman parte del ligero capo desmontable con forma de concha que va a parar a una salida aerodinámica en la zona frontal del cockpit. Los retrovisores se integran en ambos laterales del capo como herencia del modelo Dallara Stradale, acompañados de unos pasos de rueda enfocados en el rendimiento y unas llantas multiradio especificas ligeras. Tras los pasos de ruedas delanteros se localizan en ambos laterales unos conductos aerodinámicos que canalizan el aire hacia el exterior del vehículo. El diseño de cabina sin techo lo asemeja a la de un Formula 1 o similar, con una posición de conducción central baja mejorando el centro de gravedad y la estabilidad del vehículo. La carcasa o cubierta aerodinámica del compartimento del motor situada en la parte posterior de la cabina va a parar a la zaga como parte de la carrocería.
La parte posterior incluye un parachoques trasero rediseñado con un tubo de escape a cada lado y un enorme difusor en la zona central baja. Los conductos aerodinámicos de los pasos de rueda delanteros van a parar dos cavidades situadas a ambos lados rodeando los escapes en la zona lateral del parachoques trasero. A media altura se introduce una firma lumínica trasera heredada del modelo Dallara Stradale con dos secciones horizontales que recorren la curvatura posterior de la carrocería.
En el interior, el habitáculo esta rodeado de fibra de carbono sin tratar y un cuadro de instrumentos digital acompañado de un volante multifunción en el que se excluyen los controles de la radio y climatizador, además de prescindir de un lugar de almacenamiento. El asiento deportivo combina la estructura en fibra de carbono con diferentes partes rematadas en cuero como el respaldo, hombreras, zona lumbar y baja. También se incluyen un arnés de seguridad y una pedalera ajustable de competición además de un pequeño deflector de cristal en la parte frontal superior de la cabina.
Impulsado por un motor de cuatro cilindros turboalimentado de 2.3 litros, derivado del Ford EcoBoost y mejorado por Bosch para producir unos 400 caballos, el Dallara MPS esta acoplado a una transmisión manual automatizada de seis velocidades, prescindiendo de la palanca de cambios manual tradicional y desplazando los controles de la transmisión a los paneles laterales de las puertas debido a las reducidas dimensiones de la cabina. Esta autentica obra maestra de ingeniería prescinde del asiento del copiloto integrando un único asiento central aligerando el peso del conjunto hasta los 1130 kg. Bajo la ligera carrocería, se esconde un chasis monocasco de fibra de carbono ultraligero que se acompaña de un fondo plano desarrollado en túnel de viento con el que hace que la relación potencia-peso sea realmente impresionante.
Subasta exclusiva
Este prototipo one-off será subastado como pieza única para coleccionistas por la casa RM Sothebys en Mónaco el día 25 de abril con un precio sin reserva superior a 700.000 euros. Esta oportunidad única de adquirir el único “Monoposto” fabricado beneficia a una noble causa. Todos los fondos recaudados en la subasta del automóvil se donarán a la Fundación Caterina Dallara. Creada en 2021 por Giampaolo Dallara junto con su hija Angélica en memoria de Caterina Dallara, la misión de la Fundación es fomentar el desarrollo social y cultural de la zona de Val Ceno, con especial atención a las familias, las nuevas generaciones y las personas en situación de vulnerabilidad.




