La propuesta, liderada por el diseñador Simon Ramampiaro, introduce un cambio cromático radical respecto a su identidad habitual, al incorporar un tono “summer-sun yellow” inspirado en la edición estacional de Red Bull Sudachi Lime.

Más allá del color, la intervención plantea una reinterpretación completa del lenguaje gráfico del monoplaza. El amarillo se convierte en superficie dominante, alterando la percepción volumétrica del coche y potenciando su visibilidad en pista. Asimismo, esta decisión rompe con la paleta más oscura tradicional del equipo, lo que refuerza el carácter puntual y experimental de la livery.

Uno de los elementos más relevantes reside en el patrón gráfico que recorre la carrocería. Inspirado en las texturas internas de los cítricos, este recurso introduce una capa visual compleja que combina repetición, ritmo y detalle. De este modo, el coche se transforma en un soporte gráfico donde la textura adquiere protagonismo frente al color plano.
Cadillac estrena una livery especial para el GP de Miami de Fórmula 1
Miami como laboratorio visual
La elección de Miami como escenario no es casual. En los últimos años, Racing Bulls ha utilizado este Gran Premio como plataforma para explorar nuevas identidades visuales. Desde 2024, la ciudad se ha consolidado como un laboratorio donde el equipo ensaya propuestas más atrevidas, alejadas de las limitaciones habituales del calendario.

“Miami se ha convertido en un lugar especial para expresar quiénes somos como equipo. Durante los últimos años hemos utilizado esta carrera para mostrar algo audaz y único, y esta livery no es una excepción”, reconoce Peter Bayer, CEO del equipo.

Asimismo, la coherencia del proyecto se amplía al conjunto del equipo. El patrón cítrico y la paleta amarilla se trasladan al equipamiento técnico, incluidos los monos de los pilotos, lo que permite construir una identidad visual unificada durante todo el fin de semana.



