Un Lamborghini nacido para ir más lejos
Lamborghini era todavía una marca joven y el 350 GT ya había demostrado que Ferruccio Lamborghini sabía construir un gran turismo serio y refinado, pero dentro de la empresa había una ambición mayor. Gian Paolo Dallara, Paolo Stanzani y Bob Wallace empezaron a trabajar en una idea mucho más radical, con principios tomados del mundo de la competición. Como aquello no encajaba del todo con los planes iniciales de Ferruccio, el proyecto avanzó casi como una apuesta interna de tres jóvenes que querían llevar a la carretera la emoción de un coche de carreras. Así nació el proyecto L105, la semilla del Miura.

La primera gran declaración llegó incluso antes de que existiera la carrocería definitiva. En el Salón de Turín de 1965 Lamborghini mostró un chasis desnudo con el V12 colocado en posición central transversal, una arquitectura insólita para un coche de calle de altas prestaciones. Aquel esqueleto mecánico ya transmitía el mensaje esencial del futuro Miura. No iba a ser un gran turismo convencional. Iba a ser una máquina de proporciones nuevas, con una disposición técnica que luego se convertiría en norma para el superdeportivo moderno. La reacción del público y de la prensa fue tan fuerte que Ferruccio acabó respaldando el proyecto.
Marcello Gandini y la importancia de Bertone
Si la ingeniería creó el punto de partida, el diseño lo convirtió en una autentica leyenda. El Miura tomó forma en Bertone, la gran casa de diseño que fundada en 1912 por Giovanni Bertone y convertida con los años en una de las grandes referencias del diseño italiano. Bajo la dirección de Nuccio Bertone, la firma alcanzó una dimensión internacional y dejó una huella enorme en la cultura del automóvil. Su papel en la historia del Miura no fue anecdótico, fue decisivo. Bertone le dio un lenguaje visual que acabaría definiendo toda una era.

En ese contexto apareció Marcello Gandini, recién incorporado a Bertone en 1965 tras la salida de Giorgetto Giugiaro. El Miura fue una de las primeras obras con las que Gandini se colocó en primer plano y, con el tiempo, se convertiría en uno de los pilares de su legado. Todo amante del diseño lo sitúa entre los grandes diseñadores de todos los tiempos y el propio recorrido de Bertone confirma hasta qué punto el Miura fue una de sus creaciones más influyentes. Era la prueba de que un automóvil podía ser al mismo tiempo escultura, ingeniería y manifiesto cultural.
La historia de Marcello Gandini, creador de leyendas del mundo de la automoción
La forma que enseñó un nuevo camino
Lo que sigue impresionando del Miura es su capacidad para parecer natural siendo profundamente revolucionario. Su frontal bajísimo, la gran limpieza lateral, la cabina compacta, los hombros traseros bien marcados y la tensión general de la carrocería construyen una silueta que todavía hoy transmite velocidad incluso parada. Lamborghini recuerda que el coche destacaba por sus líneas audaces y fluidas, por su frontal largo y bajo, por los faros redondeados con las célebres pestañas y por una altura máxima de solo 110 centímetros. Esa combinación de baja altura, volumen contenido y motor central generó una proporción nueva, mucho más dramática que la del gran turismo clásico con motor delantero.

Ahí está una de las mayores aportaciones del Miura al diseño de automoción. No cambió solo el aspecto de Lamborghini., cambió la gramática del coche de altas prestaciones. A partir de él, el superdeportivo dejó de ser únicamente un automóvil rápido y elegante para convertirse en un objeto visual de fuerte carga emocional, construido desde la arquitectura mecánica y no solo desde la ornamentación. El Miura hizo visible que la posición del motor podía transformar por completo la narrativa del diseño. Después llegarían Countach, Diablo, Murciélago, Aventador y Revuelto, pero la lógica visual ya estaba escrita en 1966.
Más que un icono bonito
El Miura también fue importante porque no se quedó en un gesto aislado. Entre 1966 y 1973 Lamborghini fabricó 763 unidades según sus registros oficiales, repartidas en las versiones P400, P400 S y P400 SV. A lo largo de esa evolución la potencia pasó de 350 a 385 caballos y el coche fue refinando su puesta a punto sin perder el carácter que lo convirtió en mito y en el modelo capaz de consolidar a Lamborghini como fabricante de referencia.

El Miura ayudó a fijar el término supercar en el imaginario colectivo y convirtió a Lamborghini en una alternativa auténticamente aspiracional frente a Ferrari. El Miura llevó a Lamborghini de ser un fabricante prometedor de GT a una marca de superdeportivos de clase mundial, obligando al resto a replantearse cómo debían construirse los coches de carretera más excitantes del mercado. Su relevancia no está solo en lo que fue, sino en todo lo que obligó a cambiar a su alrededor.
Cuánto vale hoy un Lamborghini Miura
Seis décadas después, el mercado confirma su estatus. RM Sotheby’s sitúa un Lamborghini Miura P400 de 1969 en buen estado en torno a 1,5 millones de euros, una cifra que ya lo coloca en la élite del coleccionismo internacional.

Pero en los SV más especiales el techo es mucho más alto. El pasado 7 de marzo de 2026, un Miura P400 SV de 1972 alcanzó 5,7 millones de euros en la subasta de Broad Arrow en Amelia Island, estableciendo un nuevo récord mundial para el modelo y superando por más de 1,7 millones de dólares el récord anterior. Hoy el Miura se valora como una de las grandes obras maestras del automóvil del siglo veinte.
Sesenta años después
Celebrar los sesenta años del Lamborghini Miura es celebrar el momento en que el diseño del automóvil dio un paso decisivo hacia la modernidad. Fue el coche que unió juventud, valentía y precisión en el instante justo. El coche que encontró en Bertone el entorno creativo ideal y en Marcello Gandini la sensibilidad necesaria para convertir una arquitectura radical en una forma eterna. Y fue, sobre todo, el coche que enseñó que el diseño no únicamente acompaña a la historia del automóvil, a veces la cambia por completo.
En CarDesign.es seguiremos mirando al Miura como se miran los grandes hitos del diseño, con admiración y con la conciencia de que algunas proporciones, algunas ideas y algunos coches nunca envejecen y se convierten en uno de los pilares fundamentales del diseño de automoción.



