Debut en Goodwood FoS
El McLaren 788HS ha debutado en el Goodwood Festival of Speed como la evolución definitiva y final de la serie de superdeportivos que arrancó con el 720S en 2017 y pasó por el 765LT y el 750S. Se fabricarán 200 unidades en todo el mundo, repartidas a partes iguales entre carrocería cupé y Spider, y cada ejemplar se personaliza a través de McLaren Special Operations (MSO).
Además, junto a la presentación, McLaren Special Operations (MSO) ha presentado la restauración integral de fábrica de su primer proyecto de calle concebido originalmente por Bruce McLaren en 1969, el M6GT, que compartirá espacio con el modelo 788HS durante el evento.
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Un paquete aerodinámico todo en fibra de carbono
El grueso del trabajo de diseño está en la aerodinámica, la más avanzada aplicada nunca a esta plataforma. Concebido exclusivamente para el 788HS, este sofisticado conjunto aerodinámico incorpora un splitter delantero de fibra de carbono con múltiples zonas, un capó con canal S-Duct, un alerón trasero activo de mayor altura, un fondo carenado con rejillas de ventilación y un difusor posterior inspirado en la Fórmula 1. La combinación de estos elementos incrementa la carga aerodinámica en un 10 % respecto al 765LT, mejorando de forma notable la estabilidad y la sensación de seguridad del conductor a velocidades elevadas.

Integrado con el monocasco de carbono McLaren Monocage III y las llantas forjadas ultraligeras de anclaje central, el conjunto proporciona un comportamiento extremadamente estable y preciso, conservando al mismo tiempo el equilibrio dinámico y la facilidad de conducción propios de un superdeportivo de la marca.

Todos esos elementos van en fibra de carbono, igual que la carrocería, y se rematan con acentos en negro brillante que incluyen una toma de aire en el techo de las versiones cupé. El cliente puede pedir la carrocería íntegra en Visual Carbon Fibre, con cada panel exterior a la vista en acabado brillante o satinado, un recurso que aligera visualmente el volumen y enseña la construcción ligera del coche en lugar de esconderla bajo la pintura.
La insignia «High Sport» y el sello de MSO
En McLaren, las prestaciones nunca se han medido únicamente en cifras; lo verdaderamente importante es la experiencia al volante. La rapidez de respuesta, la emoción del sonido y la estrecha conexión entre el conductor y el automóvil son los elementos que definen el carácter de la marca. El 788HS encarna la interpretación más avanzada de esta filosofía. Su desarrollo comenzó con el 720S, continuó con el 750S, capaz de establecer nuevos referentes, y con el radical 765LT, para alcanzar ahora su punto culminante en el 788HS: la evolución más refinada y extrema de esta reconocida familia de superdeportivos.

La denominación HS, “High Sport”, reaparece por tercera vez en la historia de McLaren y queda reservada para los modelos de producción más exclusivos y orientados al máximo rendimiento. La fabricación estará limitada a solo 100 unidades del 788HS y otras 100 del 788HS Spider para todo el mundo, y cada ejemplar será configurado de manera individual por McLaren Special Operations. La etiqueta HS es una rareza dentro de McLaren y ordena la lectura de todo el automóvil, se reserva para las expresiones más extremas de un modelo de serie. Cada 788HS pasa por McLaren Special Operations, que lo hace único con una placa de dedicatoria y un patrón de perforado propio en la tapicería con la marca HS, detalles pensados para que cada cliente celebre a su manera el linaje del coche.

«El nuevo McLaren 788HS se ha diseñado y desarrollado con un único objetivo: ofrecer una experiencia visceral y una conducción cautivadora a través de su equilibrio preciso de prestaciones, sonido, dinamismo e individualidad. Representa la máxima expresión de nuestra serie de superdeportivos iniciada con el 720S y se convierte en el tercer McLaren que luce la designación HS», señalaba Henrik Wilhelmsmeyer, director comercial de McLaren Automotive, que lo describe como «un final apropiado para un coche muy querido y aclamado por la crítica».
Un interior orientado al conductor
Dentro del habitaculo, el 788HS mantiene la filosofía driver-centric de la casa y la lleva un paso más allá con una consola central de fibra de carbono, aligerada al máximo, que marca el nivel de foco aplicado a cada pieza. El cuadro de instrumentos sigue anclado a la columna de dirección y los mandos de modo de propulsor y chasis viajan en el propio volante, de modo que el conductor no aparta la vista de la carretera.

La marca HS reaparece en el habitáculo con su perforado específico y la placa de dedicatoria, mientras el sistema McLaren Infotainment System II y los componentes interiores ligeros completan una cabina construida con la misma lógica de peso mínimo que el exterior.
Mecánica y dinámica al servicio de la conducción
El 788HS está impulsado por el conocido V8 biturbo M840T de 4.0 litros de McLaren, equipado con pistones forjados de bajo peso, turbocompresores de doble entrada con una inercia extremadamente reducida y un sistema de doble bomba de combustible. Esta mecánica desarrolla 788 CV y 800 Nm de par, convirtiéndose en la variante más potente de esta reconocida familia de superdeportivos. Acelera de 0 a 100 km/h en 2,8 segundos y alcanza una velocidad máxima de 330 km/h. Una calibración específica de los soportes del motor busca más conexión entre propulsor y conductor sin perder usabilidad en carretera.
Gracias a un peso en seco de solo 1.265 kg, el modelo alcanza una destacada relación peso-potencia de 623 CV por tonelada, una de las mejores de su categoría. Toda la energía se gestiona mediante una transmisión Seamless Shift de siete velocidades, diseñada para ofrecer una entrega instantánea y una conexión directa entre el motor y el conductor. El modelo introduce el primer sistema de fijación de rueda por tuerca central de toda la saga, con una nueva llanta Super Lightweight Forged Alloy. El escape de titanio con cuatro salidas subraya la banda sonora del V8.

La esencia del 788HS reside en una experiencia de conducción profundamente envolvente. Los frenos carbono-cerámicos procedentes del McLaren Senna, combinados con pinzas monobloque de aluminio forjado de seis pistones y conductos de refrigeración integrados inspirados en la Fórmula 1, proporcionan una capacidad de frenada sobresaliente, un tacto de pedal excepcional y un rendimiento constante incluso en las condiciones más exigentes.
La suspensión Proactive Chassis Control III incorpora una puesta a punto específica para la versión HS y una altura del eje delantero rebajada en 5 mm respecto al 750S. Esta configuración mejora el control de los movimientos de la carrocería, la rapidez de respuesta y la calidad de la información transmitida al conductor, dando lugar a la experiencia de conducción más precisa, conectada e inmersiva de toda la gama.
El final de la era del 720S
Con 200 unidades y el reparto a partes iguales entre cupé y Spider, el 788HS pone el punto final a la plataforma que definió la imagen de McLaren durante casi una década. Comparte espacio en Goodwood con el M6GT restaurado por MSO, el coche de calle que soñó Bruce McLaren en los sesenta, un contraste que enmarca el presente dentro de la historia de la firma.

La marca de Woking encara además un cambio de etapa en su departamento de diseño tras la llegada de un nuevo responsable, así que este 788HS funciona como el último trabajo pleno del lenguaje anterior antes del estreno del superdeportivo secreto que McLaren descubre este fin de semana. Es un buen momento para fijarse en él, porque marca el punto final de una forma de dibujar el superdeportivo que ha acompañado a la marca durante casi diez años.



