El primer Bentley eléctrico
El nuevo Bentley Torcal marca la entrada de Bentley en la movilidad eléctrica con un SUV de lujo que introduce una nueva interpretación del lenguaje de diseño de la firma británica. Presentado el 23 de septiembre de 2026, el Torcal se convierte en la cuarta línea de producto de Bentley, junto a Continental GT, Flying Spur y Bentayga, y también en el primer modelo completamente eléctrico de la marca. Su nombre hace referencia a El Torcal de Antequera, el paisaje kárstico de la provincia de Málaga formado por singulares formaciones calizas.
El Bentley Torcal representa uno de los lanzamientos más relevantes de la historia reciente de la marca. La presentación celebrada en Londres supone el estreno del primer modelo completamente eléctrico de Bentley. Su llegada se enmarca en la transformación de la gama de Bentley hacia una nueva generación de modelos electrificados.
Con el Torcal, Bentley traslada su concepto de lujo artesanal a una arquitectura eléctrica de altas prestaciones y estrena un lenguaje visual más limpio. El resultado establece una nueva etapa para la firma de Crewe, en la que diseño, tecnología, personalización y artesanía pasan a ocupar el mismo nivel de protagonismo que anteriormente correspondía a sus motores de combustión.
El Torcal no sustituye al Bentayga, sino que amplía la gama de Bentley con una propuesta situada en el segmento de los SUV deportivos de lujo. Su importancia dentro de la estrategia de la marca va más allá de la incorporación de un nuevo sistema de propulsión, el modelo introduce una nueva interpretación del diseño Bentley que servirá como referencia para futuros productos.
T. Jon Mayer toma las riendas del diseño exterior de Bentley en plena transformación eléctrica
Diseño vanguardista
El Torcal ha sido desarrollado bajo la dirección de diseño de Robin Page como una interpretación contemporánea de los principales códigos visuales de Bentley. En lugar de crear una estética específica para un automóvil eléctrico, el equipo de diseño optó por trasladar la identidad histórica de la marca a una nueva generación de vehículos. El resultado es un SUV de proporciones marcadas, con una carrocería de cinco plazas, voladizos cortos, una batalla larga y una posición visualmente baja para su segmento.

Con 5.008 mm de longitud, 1.677 mm de altura y una distancia entre ejes de 3.023 mm, el Torcal es más corto y aproximadamente 50 mm más bajo que el Bentayga. Su silueta combina una línea de capó prolongada con una sección posterior más vertical y musculosa, mientras que los pasos de rueda traseros adquieren protagonismo para reforzar la sensación de anchura y estabilidad.
Uno de los elementos centrales del frontal es la nueva parrilla Floating Diamond Grille. Al no existir un motor de combustión que necesite refrigeración mediante una gran entrada de aire, Bentley la transforma en un elemento fundamentalmente escultórico y luminoso. Está formada por 76 diamantes aplicados a mano que se iluminan al desbloquear el vehículo. El diseño recupera además referencias del Continental T de los años noventa, especialmente en la forma de la parrilla y en la configuración vertical de los grupos ópticos.

El Torcal combina materiales tradicionales con una arquitectura digital protagonizada por una pantalla OLED curva y un puesto de conducción orientado hacia el conductor. La instrumentación y los sistemas de información se integran con superficies de madera, cuero y materiales textiles seleccionados para mantener el carácter artesanal de la marca.
Rendimiento electrificado
La gama inicial está formada por el Torcal y el Torcal S. La versión convencional emplea dos motores eléctricos y tracción integral, con 821 CV y 1.155 Nm de par. Acelera de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos y alcanza una velocidad máxima de 250 km/h.
El Torcal S eleva estas cifras hasta 888 CV y 1.350 Nm cuando se utiliza el Launch Control, convirtiéndose en el Bentley de producción más potente desarrollado hasta la fecha. Su aceleración de 0 a 100 km/h se sitúa en 2,9 segundos y la velocidad máxima aumenta hasta 260 km/h. Visualmente, esta variante incorpora una configuración más deportiva, con elementos exteriores oscurecidos, pinzas de freno rojas y llantas de 22 pulgadas.
Ambas versiones utilizan una batería de 113,2 kWh y pueden alcanzar hasta 600 kilómetros de autonomía. La tecnología de carga rápida permite pasar del 10 al 80 % en 16 minutos y recuperar hasta 357 kilómetros de autonomía en diez minutos bajo las condiciones de carga indicadas por Bentley.
La electrificación también ha obligado a reinterpretar algunos elementos tradicionalmente asociados a Bentley. Uno de ellos es el sonido, el sistema Bentley Dynamic Symphony no reproduce simplemente el sonido de un motor de combustión, sino que utiliza instrumentos reales, incluidos tambores, para recrear de forma musical el ritmo asociado a los grandes motores V8 de la marca.
Tecnología y sistemas avanzados
El sistema de suspensión totalmente activa, combinado con amortiguadores adaptativos de doble válvula, permite adaptar el comportamiento del vehículo a cada modo de conducción y mantener un elevado nivel de confort. Cada amortiguador puede modificar de manera independiente su altura de forma inmediata, respondiendo tanto a las órdenes del conductor como a las condiciones de la carretera para optimizar la suavidad de marcha y el control de los movimientos de la carrocería.

El sistema de frenado incorpora de serie discos de hierro de 420 mm en el eje delantero y de 370 mm en el trasero. Como alternativa, se ofrece un equipo de frenos cerámicos de carburo de silicio y carbono (CSiC), con discos delanteros de 440 mm, entre los de mayor diámetro utilizados en un automóvil de producción, y unidades traseras de 410 mm.
Las tecnologías ADAS de última generación incorporan diferentes funciones de asistencia a la conducción y al estacionamiento, facilitando las maniobras y haciendo más intuitiva la experiencia al volante. Un total de 25 radares, sensores y cámaras distribuidos alrededor del vehículo recopilan la información necesaria para detectar y responder a las condiciones del entorno. Entre sus funciones se incluyen asistentes específicos para el remolque, el estacionamiento en garaje y las maniobras en paralelo, con sistemas diseñados para ayudar a evitar posibles daños en las llantas. También dispone de estacionamiento remoto mediante una aplicación y permite programar con precisión determinadas maniobras de aparcamiento directamente desde el vehículo.

El modo Bentley ofrece un equilibrio entre confort, dinamismo y artesanía, creando un ambiente refinado que mantiene al conductor como protagonista. Por su parte, el modo Comfort apuesta por una atmósfera más serena y libre de distracciones, con la posibilidad de activar una función de desconexión digital que limita la información mostrada en las pantallas a los datos esenciales. El modo Sport representa la configuración más dinámica de las cuatro. En este ajuste, el sonido adquiere mayor presencia, las indicaciones visuales se hacen más definidas y tanto la iluminación ambiental como la respuesta de los mandos adoptan un carácter más deportivo. Por último, el modo Refresh modifica el ambiente interior para generar una sensación más fresca y revitalizante. La mayor circulación de aire, una iluminación más intensa y una configuración específica del habitáculo contribuyen a crear un espacio más luminoso y estimulante.




