Infancia vocacional
Gordon Murray, nacido en 1946 en Durban, Sudáfrica, de padres inmigrantes escoceses y familia humilde, creció junto a su padre, piloto de motociclismo y a su vez mecánico preparador de coches de competición. Desde adolescente, el pequeño Murray diseño el Cuneo 1300 GT en la tabla de dibujo de su dormitorio, un prototipo conceptual que aunque nunca se materializo dejo constancia de su talento y visión innovadora. Su profesora de la escuela identificó perfectamente su habilidad técnica indudable y le aconsejó estudiar una carrera de dibujo técnico, el verdadero principio de todo. El deseo incansable por diseñar el deportivo definitivo le llevó hasta lo más alto en el mundo de la automoción, el diseño automovilístico y la ingeniería. Desde pequeño, los bocetos fueron la semilla en la mente de Gordon que más adelante en el futuro tomaría como referencia en su creación más reconocida, el McLaren F1.
Gordon siempre se imaginó el tener la oportunidad de diseñar el deportivo perfecto, y sus cuadernos llenos de ideas originales y alternativas novedosas fueron una gran prueba de ello. Desde los primeros bocetos tenía la concepción de la posición central como la mejor solución al reparto de pesos y confort en la conducción del vehículo. Con la idea fija de las proporciones y de como envolver en el menor espacio posible la mayor capacidad de prestaciones y rendimiento, continuamente tenía en mente una única obsesión: el diseño de automóviles y la ingeniería. Apasionado por las carreras y la competición, el joven Murray tras terminar la escuela y un año de servicio militar trabajó como delineante en una empresa de ingeniería local mientras estudiaba ingeniería mecánica en el Natal Technical College, actual Universidad Tecnológica de Durban, animado por dibujar bocetos y notas.
Durante aquel tiempo, a los 20 años de edad, Murray diseño, construyó y compitió con su primer automóvil propio, el IGM Ford Special, en la Clase Nacional de Sudáfrica entre 1967 y 1968, pero sin mucho éxito y con demasiados accidentes. En ese momento, Murray decidió que si quería destacar en el automovilismo tendría que trasladarse a Inglaterra, así que vendió todas sus pertenencias y compró un billete de barco con destino a Gran Bretaña con el deseo de conseguir trabajo allí.
60 aniversario de Gordon Murray en Goodwood Festival of Speed 2025
Inicios en la competición con Brabham
Gordon Murray se mudó a Inglaterra en 1969, con la esperanza de encontrar trabajo en Lotus Cars con quienes había estado en contacto, pero le ofrecieron trabajo en Hawker Siddeley como diseñador de misiles, antes de que un encuentro casual con el ingeniero Ron Tauranac le ofreciera un puesto en la escudería Brabham como delineante de diseño. Allí, Murray aprendió el oficio de Tauranac ademas de colaborar con el ingeniero Ralph Bellamy. Cuando Bernie Ecclestone se hizo cargo del equipo, a finales de 1972, nombró a Murray como jefe de diseño en Brabham, encomendándole la labor de diseñar un monoplaza competitivo. Gordon Murray diseño y desarrolló el Brabham BT42, su primer trabajo que ayudo al equipo a terminar cuarto en el Campeonato del Mundo. En ese mismo año, Murray desarrolló el Duckhams LM para el piloto Alain de Cadenet para competir en Le Mans, un prototipo con chasis ligero y configuración de cola corta. Al año siguiente, el diseñador sudafricano introdujo el revolucionario Brabham BT44, una evolución con un diseño mas limpio, menor peso y mayor eficiencia aerodinámica.
Para la temporada de 1975, Murray desarrollo el monoplaza Brabham BT44B, una variante con diversas mejoras en componentes aerodinámicos convirtiéndolo en mas eficiente y competitivo, logrando el segundo puesto en el Campeonato de Constructores. Murray estaba convencido de que para mejorar la aerodinámica la escudería necesitaba de un motor de 12 cilindros opuestos, donde Ecclestone llego a un acuerdo con Alfa Romeo. En la temporada siguiente, el diseñador sudafricano diseño el monoplaza Brabham BT45, que era mas bajo y ancho, pero no logro obtener resultados importantes, siendo revisado para la temporada de 1977 a pesar de la fiabilidad de los motores de Alfa Romeo.
Para la temporada de 1978, Murray introdujo el nuevo Brabham BT46 presentando refrigeración superficial, que finalmente no funciono, su revolucionaria variante Brabham BT46B “Fan Car” contaba con un gran ventilador en la parte posterior del motor que aspiraba aire desde el fondo del monoplaza a través de un radiador, proporcionando refrigeración y efecto suelo al mismo tiempo, que al tiempo fue prohibido por la FIA. Con el desarrollo de la tecnología de efecto suelo de Gordon Murray, se hizo necesario un nuevo motor V12 de Alfa Romeo para el nuevo monoplaza Brabham BT48, el cual no tuvo mucho éxito y a finales de 1979, Murray rápidamente ideo su sustituto, el monoplaza Brabham BT49 con motor Cosworth, que proclamo a Nelson Piquet líder del Campeonato de Pilotos en 1981. Murray desarrolló una reputación por un enfoque innovador del diseño, aplicado no solo a los conceptos y detalles del monoplaza, sino también a la estrategia de carrera.
A finales de aquel año, Brabham firmo un acuerdo para utilizar motores turbo de BMW con lo que Murray desarrollo el monoplaza Brabham BT50, mucho mas grande que su predecesor, compitiendo durante toda la temporada de 1982. Al año siguiente, el exitoso Brabham BT52 que Murray había creado llevó al piloto brasileño Nelson Piquet a coronarse campeón en el Campeonato de Pilotos en 1983. Para la temporada de 1984, la idea del exitoso BT52 se desarrollo en el nuevo monoplaza Brabham BT53 pero con poca fiabilidad, posibilitando aun la victoria de Piquet. El desarrollo de la idea continuo con el Brabham BT54 en 1985, pero la decisión del equipo por utilizar neumáticos Pirelli fue desacertada.

Para la temporada de 1986, Murray diseñó su ultimo monoplaza, el Brabham BT55, de línea baja radical y muy ambiciosa en un esfuerzo por aumentar la carga aerodinámica sin agregar una resistencia excesiva al reducir la altura total de manejo. Sin embargo, el monoplaza no fue un éxito y el año resultó desastroso para Brabham, con el monoplaza de la temporada de 1985, el Brabham BT54, que se puso en marcha para el Gran Premio de Gran Bretaña en un esfuerzo desesperado por obtener resultados. A pesar de los problemas del BT55 y la falta de resultados, Murray seguía convencido de que su diseño era correcto.
Durante la temporada de 1986 se descubrió que el principal problema del monoplaza era en realidad el motor BMW, que en el diseño de línea baja tenía que girarse a un ángulo de 18° con respecto a la horizontal. Esto provocó un aumento de aceite en las curvas y dañó aún más la ya deficiente respuesta del acelerador del motor. Si bien el monoplaza tenía mejor carga aerodinámica en las curvas que su predecesor y era uno de los más rápidos en línea recta gracias a su baja resistencia, los problemas del motor hicieron que el automóvil solo fuera competitivo en los circuitos rápidos del año. A finales de 1986, a consecuencia del declive de la escudería y del accidente del piloto Elio de Angelis, Murray decidió abandonar Brabham y la Formula 1 con una suficiente dosis de experiencia en la máxima competición.

De la Fórmula 1 al McLaren F1
En 1987, después de dejar Brabham, Murray recibió una oferta de Ron Dennis y acepto uniéndose a McLaren como director técnico con un contrato de tres años asumiendo el cargo que anteriormente ocupaba John Barnard. Aprendiendo de su experiencia en Brabham, Murray participó en el equipo de diseño, encabezado por Steve Nichols, que desarrollaron no solo el monoplaza McLaren MP4/3 de 1987, que había ganado 3 carreras, y había sido mucho más aerodinámico que la anterior serie McLaren MP4/2 diseñado por Barnard, sino también el McLaren MP4/4 turboalimentado de Honda de 1988 que ganó 15 de los 16 Grandes Premios y le dio a Ayrton Senna su primer Campeonato de Pilotos. Además, Murray también fue determinante en el diseño y desarrollo de los monoplazas McLaren MP4/5 y su evolución MP4/5B, los cuales se proclamaron campeones del mundo en los años 1989 y 1990.

Durante el período 1988 a 1990, gracias a la determinación de Murray en su nuevo cargo como Director Técnico, el equipo McLaren Racing ganó tres campeonatos de pilotos y constructores consecutivos gracias a los pilotos estrella Alain Prost y Ayrton Senna. En el año 1990, Gordon Murray abandonó la Fórmula 1 para comenzar a dirigir el departamento de diseño de McLaren Cars hasta el año 2004, la compañía dedicada a desarrollar superdeportivos de carretera de la marca británica. En 1991, paralelamente, Gordon Murray y el piloto Chris Craft fundaron la compañía Light Car Company en St Neots, Inglaterra. Al año siguiente, presentaron su único modelo, el Rocket, un vehículo deportivo extremadamente ligero con carrocería abierta sin puertas y configuración tándem de dos personas.
El proyecto que Ron Dennis y Mansour Ojjeh, los directores del equipo TAG-McLaren F1, encomendaron a Murray fue desarrollar lo que sería una tarea que implicaba toda serie de retos para llegar a crear el mejor automóvil deportivo jamás fabricado hasta la fecha. En el cuartel general llamado Génesis, con nuevas instalaciones y nuevo personal, es donde se celebró la primera reunión para diseñar el automóvil, donde Gordon dejó claro desde el principio a todo el mundo que solo esperaba la excelencia de cada uno de los trabajadores de la marca. Gordon Murray junto con Peter Stevens empezaron con el diseño inicial del prototipo, designando las características básicas que tenía que tener este nuevo modelo revolucionario. Nada más profundizar Murray en el proyecto, no tardó en verse la absoluta obsesión por la perfección y los detalles, incluso teniendo la manía de plasmarlo todo en una hoja de papel.
Durante el proceso de diseño, Murray le puso el nombre de Project 1 que más tarde fue reemplazado por las siglas “F1”, dando a entender el trasladar a este automóvil de calle al liderazgo de un equipo de carreras en la competición más importante del mundo del motor, cuyo logotipo fue creado por el diseñador Peter Stevens. Una vez claros los aspectos técnicos y especificaciones del vehículo, previamente analizados y estudiados con una amplia investigación por parte de Murray sobre cuáles serían los posibles competidores del modelo para servirse de referencia, empezaron con el proceso de diseño del mismo. Realizaron varios diseños inicialmente hasta que llegaron a un boceto final donde todos los aspectos estuvieron claros. Su imagen estética, muy refinada y cuidada, que comenzó a tomar forma por medio de un modelo a escala real fabricado en arcilla.

En paralelo, Murray trabajó en otro modelo para las pruebas de aerodinámica en el túnel de viento donde acoto las dimensiones finales del vehículo teniendo como resultado un diseño atemporal clásico y elegante. En 1983, el equipo McLaren junto con la empresa del sector de la aviación McDonell Douglas lograron fabricar un chasis de fibra de carbono procedente de la industria aeronáutica, una tecnología punta jamás vista en un coche de calle hasta el momento, creando un diseño vanguardista que nadie había igualado hasta la fecha. No contemplaron otras opciones que fuesen más baratas influyendo en los costes de fabricación, además de que esta tecnología era un territorio prácticamente inexplorado. Para ello utilizaron un complejo programa 3D CAD para concretar el grosor, robustez y solidez óptimos de los materiales a tratar.
Murray y su equipo aprovecharon las instalaciones de Ferrari que tenían al lado de la fábrica para la producción de materiales compuestos ya que la marca italiana decidió abandonar dicho espacio para trasladarse a Maranello. Fabricaron dos coches de prueba: Albert y Edward, sobre Kit Cars de la marca Ultima, montaron a Albert con un motor V8 y a su homólogo Edward con un V12, descartando la opción de la compra de un Ferrari 512 TR “Testarossa” y modificarlo desmontándolo con las piezas que no servían. Hicieron miles de kilómetros de rodaje en pruebas lo cual fue una labor fundamental a la hora del desarrollo del proyecto.
Ambos prototipos fueron clave para poder crear el prototipo final de manera más rápida y sencilla. Asignaron al prototipo definitivo un motor V12 derivado procedente de BMW originario de un modelo más que probado, el BMW 750i, con la designación final de S70/2, capaz de desarrollar 627 caballos, con un peso de tan solo 1138 kilogramos gracias al uso de materiales como carbono, titanio, oro, Kevlar y magnesio, y con un coeficiente aerodinámico de 0,32, logrando alcanzar una velocidad máxima de más de 350 km/h. Una vez el prototipo fue completado por el equipo de Murray, el 28 de mayo de 1992 se presentó oficialmente en el Sporting Club de Montecarlo en Mónaco.
En 1995, el diseño del chasis de Gordon Murray y la fiabilidad del motor V12 de BMW permitieron a la versión de competición del McLaren, McLaren F1 GTR, ganar las 24 Horas de Le Mans sin un programa de fabrica oficial completo, el chasis #01R del equipo Kokusai Kaihatsu Racing, pilotado por Yannick Dalmas, Masanori Sekiya y JJ Lehto, acabó en primera posición. En 1998, un prototipo del McLaren F1 XP5 diseñado por Murray alcanzó los 386,4 km/h de velocidad máxima y entró en el Libro Guinness de los Récords. En el año 2002, como asociación de la escudería McLaren-Mercedes, Murray también participó el el desarrollo del modelo Mercedes-Benz SLR McLaren junto al diseñador Gorden Wagener, un superdeportivo desarrollado con el objetivo de rendir homenaje al icónico Mercedes-Benz 300 SLR de competición, cuyo proyecto fue el ultimo de Murray en McLaren, que abandono la marca británica en el año 2005.
Gordon Murray Design, una marca muy purista
En 2005 Murray abandonó McLaren para iniciar su andadura en solitario, formando su propia consultoría de diseño y marca de coches propia más adelante. En julio de 2007 se estableció la consultora Gordon Murray Design, que dio a conocer los detalles iniciales sobre su próximo prototipo de automóvil urbano T.25 junto con una mención de un futuro proyecto de superdeportivo económico y liviano. El 17 de noviembre de 2008, Gordon Murray ganó el galardón “Idea del año” en la ceremonia anual de premios de la revista Autocar por el proceso de fabricación propuesto para el T.25.

El 5 de noviembre de 2011, en el evento público RAC Future Car Challenge debutó el anteriormente llamado T.25, ahora renombrado a T.27, siendo la versión de pre-producción del automóvil totalmente eléctrico. GMD en unión a Zytek Automotive han logrado crear este vehículo urbano con virtudes ecológicas por medio del patentado sistema de fabricación propuesto anteriormente.

Este coche urbano de tres plazas basado en el diseño del T25 y T27, aparece como alternativa de transporte propuesta por Murray en conjunto con la petrolera Shell, destacando un vehículo urbano más eficiente con reducidas dimensiones y un bajo peso.
Se llevó a cabo una celebración llamada One Formula de los 50 años de participación de Murray en la industria del automóvil, el 10 aniversario del estudio Gordon Murray Design y el 25 aniversario de la producción del McLaren F1 celebrada en 2017. Cada uno de los diseños de Fórmula 1 de Murray se exhibieron junto con el superdeportivo de carretera McLaren F1 y ejemplos de su colección personal de automóviles, junto con cientos de camisetas de bandas de rock que Murray había acumulado a lo largo de los años.

Gordon Murray Automotive, la reencarnación legítima
El estudio Gordon Murray Design pasó a llamarse Gordon Murray Automotive, que había planeado fabricar varios automóviles de cara al futuro de la compañía. El 4 de agosto de 2020, Murray lanzó el superdeportivo T.50 , el “sucesor legítimo” del McLaren F1. Con un diseño basado en su modelo cúspide de McLaren, heredando el motor, su posición central y algunos elementos más, reinventó y mejoró el concepto que Gordon había plasmado con el F1. Así nació el GMA T.50 un superdeportivo con rasgos muy parecidos al McLaren F1, con una serie de mejoras aerodinámicas muy efectivas como la turbina central trasera con ventilador de efecto suelo, tecnología proveniente de la Fórmula 1 inspirado en el Brabham BT46B. El prototipo del T50 Murray lo llamó “XP1” al igual que se empleó en McLaren para los vehículos experimentales de testeo y prototipos. Además desarrolló una versión llamada “T.50S Niki Lauda” con más prestaciones que su versión normal.

“Restableció los estándares de la experiencia completa de conducción, de ruido del motor, de interacción con el volante, los pedales y el cambio, de visibilidad y, por primera vez en un supercoche, de practicidad en el día a día. Pienso que mi coche será probablemente el último gran superdeportivo analógico para entusiastas”, comentaba Murray.
El 27 de enero de 2022 Gordon presentó el nuevo modelo de la marca llamado T.33. Este nuevo modelo influenciado por el F1 y con mucha similitud con el T.50, presenta una estética muy retro con un diseño inspirado en los deportivos de los años 60. Lo que caracteriza a este superdeportivo britanico es el equilibrio entre su peso ultraligero y las altas prestaciones, en este caso se suprimió la gran turbina que poseía el modelo anterior sustituyéndola por el sistema de control de capa límite pasivo. Una tecnología que consiste en que las tomas de aire en la parte delantera guían el aire por debajo del suelo mediante un gran difusor con forma de pala en la parte posterior. Además en la zona central del techo se dispuso una enorme toma de aire como una de las soluciones aerodinámicas innovadoras de este modelo.

Además del nuevo modelo, también diseñó un vehículo pequeño de bajo coste para el transporte en las regiones de África llamado “OX”.
Nuevas instalaciones
A finales de 2021 se completó la fase 1 de la nueva construcción de las instalaciones del campus de la marca. El día 24 de octubre de 2022, se anuncia la finalización de la primera fase de la sede global y la construcción del campus tecnológico en Windlesham, Surrey, Reino Unido. Abarca una instalación de I+D, fabricación y sala de ventas para clientes. La instalación de vanguardia está en camino de completarse por completo para fines de 2024.

Contribución británica
Murray colaboró con TVR para diseñar los próximos modelos de la marca programados para su lanzamiento en 2017, el modelo Griffith. La marca británica anunció su nuevo modelo gracias al nuevo proceso de fabricación muy eficiente que desarrolló Gordon llamándolo ”iStream”, que mediante él pudieron diseñar y fabricar el chasis tubular reforzado de fibra de carbono del nuevo superdeportivo. Basado en una estructura de carcasa en “bañera” de tipo monocasco, caracterizado por su rigidez y ligereza, incorporando un sistema aerodinámico bastante sofisticado de efecto suelo que tanto representa Murray en sus diseños.

Premios honoríficos
En 2014 Murray ganó el galardón John Bolster Award en la gala de premios AUTOSPORT rememorando los 40 años de automovilismo.
En diciembre de 2018, se anunció que Murray había sido premiado con el CBE, convirtiéndose en el Comandante del Imperio Britanico, por sus servicios prestados al automovilismo y entrega creativa, entregado por el aquel entonces Duque de Cambridge, el Príncipe William, un reconocimiento real que engloba 50 años de carrera de diseño automotriz. En 2021, le entregaron el trofeo GQ al hiperdeportivo del año, el T50 y finalmente, este último año 2022, es cuando recibe el distinguido Premio Mundy de ingeniería entregado por la revista Autocar.

Futuro de la marca
Actualmente, la compañía se encuentra en una búsqueda constante de energías alternativas al uso de motores térmicos y un futuro desarrollo de mecánicas “cero emisiones”. El departamento de I+D trata de explorar diferentes tipos de sistemas de propulsión, como la hibridación, hidrógeno y combustibles sintéticos o alternativos.



