Concebida como una pieza única para el fin de semana de Suzuka, la propuesta se articula en torno a la colaboración con la calígrafa japonesa Bisen Aoyagi. La presentación, realizada en Tokio durante el evento Red Bull Tokyo Drift, introduce una decoración que dialoga directamente con el entorno cultural japonés.

Desde el punto de vista del diseño, la nueva livery del monoplaza que pilotarán Liam Lawson y el debutante Arvid Lindblad supone una reinterpretación clara del ADN visual del equipo. La base cromática se simplifica hacia el blanco como superficie dominante, sobre la que se integran acentos en rojo y plata. Esta decisión responde a una limpieza formal, a la vez que refuerza la lectura del coche como un lienzo, donde el grafismo adquiere protagonismo frente al bloque de color tradicional. El resultado es un monoplaza más ligero visualmente y con mayor contraste en pista.
“La caligrafía captura el movimiento en un solo golpe, de forma similar a como las carreras capturan la velocidad en un momento crucial”, explica Bisen Aoyagi, sintetizando el concepto central de una propuesta que sitúa el diseño en el cruce entre cultura, técnica y representación visual del movimiento. “Me inspiraron los cerezos en flor y la cultura japonesa para crear un diseño que se sienta poderoso, elegante y vivo en el coche”, apunta la calígrafa.

El elemento diferencial reside en la aplicación de la caligrafía como lenguaje gráfico estructural. Los trazos de Aoyagi recorren la carrocería siguiendo una lógica de flujo que acompaña las líneas del coche, especialmente en zonas como el pontón y la cubierta motor. No se trata de un recurso decorativo, sino que actúa como una interpretación visual del movimiento, alineada con la naturaleza dinámica de la Fórmula 1. Este enfoque conecta directamente con la tradición japonesa del shodo, donde cada trazo contiene intención, ritmo y dirección.

Además, el diseño se extiende de forma coherente al conjunto del equipo, incluidos los monos de los pilotos y el equipamiento técnico, lo que refuerza una identidad visual unificada durante todo el fin de semana.



