Homenaje al icono italiano
El hijo del reconocido importador estadounidense de deportivos italianos Luigi Chinetti siempre sintió una especial fascinación por los shooting brake y las carrocerías únicas. A comienzos de la década de 1970 decidió llevar esa pasión un paso más allá encargando una transformación exclusiva sobre su propio Ferrari Daytona. Para ello, un ejemplar completamente nuevo fue enviado desde Estados Unidos y convertido en esta singular creación.
Uno de sus rasgos más llamativos son las ventanillas traseras de apertura tipo mariposa, una solución tan elegante como práctica. Dado que el vehículo apenas dejaba espacio para acceder al maletero desde la parte posterior cuando estaba estacionado, este sistema permitía cargar el equipaje cómodamente desde los laterales.

El habitáculo también rompía con lo convencional. Frente al conductor no había instrumentación, sino una superficie revestida en madera de nogal, mientras que todos los relojes e indicadores se concentraban en el centro del salpicadero, una disposición tan inusual como característica del Daytona Shooting Brake de 1972.
El Daytona Shooting Brake Hommage reinterpreta en clave contemporánea el diseño del modelo de 1972, conservando sus proporciones características y apostando por superficies limpias, volúmenes de gran pureza escultórica y detalles cuidadosamente elaborados que evocan el refinamiento de la alta relojería.
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Proyecto artesanal exclusivo
El proyecto es un encargo privado, un coleccionista pidió al estudio neerlandés una interpretación actual del célebre Daytona familiar de 1972. La propuesta parte de un lenguaje de proporción larga y superficies contenidas, con la carrocería entendida como un único volumen de shooting brake más que como una suma de piezas. Es la misma vía que otros talleres de autor están explorando sobre bases Ferrari modernas, ahora llevada al formato de familiar deportivo.
Este proyecto combina las tecnologías de ingeniería más actuales, un avanzado proceso de desarrollo digital y las técnicas tradicionales de fabricación artesanal de carrocerías. El resultado es una creación que ha requerido más de 15.000 horas de trabajo dedicadas al estudio del diseño, la optimización de la ingeniería y una meticulosa ejecución manual.

El desarrollo del proyecto artesanal integró técnicas tradicionales y herramientas de última generación, desde los primeros bocetos realizados a mano y el modelado en arcilla a escala real hasta el texturizado digital, la ingeniería mediante CAD y la fabricación de prototipos físicos. El resultado es una reinterpretación equilibrada que respeta la esencia del modelo de 1972, al tiempo que adopta un lenguaje de diseño contemporáneo, de formas sensuales y escultóricas, ejecutado con una gran atención al detalle y una elegancia contenida.
Todo proyecto comienza mucho antes de que empiece el trabajo en el taller. El primer paso es una conversación en la que cliente y diseñador comparten ideas, inquietudes y aspiraciones, sentando las bases de la confianza que hace posible cada creación exclusiva. Es precisamente de ese intercambio inicial de donde surgen propuestas como el Daytona Shooting Brake Hommage, fruto de la unión entre la visión del propietario y la filosofía creativa del estudio para dar vida a una pieza única del diseño automovilístico.
Diseño puro
La carrocería, realizada por completo en aluminio, se articula en torno a una línea de techo continua que fluye hasta una zaga de inspiración shooting brake concebida como un único volumen escultórico. El conjunto prescinde de cortes visuales en el paragolpes trasero y de líneas de cierre convencionales, reforzando la sensación de continuidad y pureza formal.
En el frontal se han diseñado unos novedosos grupos ópticos exclusivos para esta creación. Desarrollados mediante herramientas de diseño asistido por ordenador (CAD) y fabricados con componentes de fibra de carbono impresos en 3D, reinterpretan la característica firma luminosa ámbar del Daytona original a través de un volumen escultórico con forma de ala, integrado con naturalidad en la composición horizontal del frontal.
Vista de perfil, la transformación más evidente se aprecia en la nueva línea del techo, completamente rediseñada desde el parabrisas hasta la zaga. El techo se eleva ligeramente sobre la posición del conductor antes de describir una suave curva ascendente que desemboca en una parte trasera más alargada. También se ha redefinido la inclinación del pilar B para integrar unas amplias ventanillas laterales de apertura tipo mariposa accionadas de forma remota. La marcada caída de la zaga, característica de los shooting brake, supuso uno de los mayores desafíos del proyecto, ya que debía respetar las proporciones del gran turismo contemporáneo sobre el que se basa al mismo tiempo que rendía homenaje al diseño original.
La zaga incorpora un sistema de iluminación completamente integrado tras una pieza de cristal templado, encajada en una precisa arquitectura posterior de formas trapezoidales. Este conjunto, profundamente fusionado con la carrocería, se convierte en uno de los elementos más representativos del lenguaje de diseño del vehículo. La parte trasera integra cuatro generosas salidas de escape en un difusor fabricado en fibra de carbono, un conjunto que acentúa el carácter técnico de la zaga. Diseñado para combinar eficiencia aerodinámica y calidad estética, el difusor canaliza el flujo de aire al mismo tiempo que contribuye a la definición de las formas, demostrando cómo funcionalidad y diseño pueden formar un todo inseparable.

Fabricación a medida
La identidad de Niels van Roij Design se reconoce por la limpieza escultórica de sus volúmenes y el extraordinario tratamiento de sus superficies. Cada línea y cada forma transmiten solidez y equilibrio sin recurrir a excesos estéticos. Alcanzar este nivel de ejecución está fuera del alcance de los procesos de producción en serie, ya que requiere la experiencia y la sensibilidad de maestros artesanos capaces de moldear a mano cada panel de aluminio.
En lugar de los revestimientos de nogal presentes en el modelo original, el Hommage apuesta por la fibra de carbono con un acabado de alta precisión como elemento estructural secundario. Las principales superficies de contacto, por su parte, están tapizadas en cuero de color coñac, presente en los asientos, el salpicadero, los paneles de las puertas, el revestimiento del techo y el compartimento de carga. Cada una de estas piezas de cuero se adapta sobre estructuras y componentes de aluminio trabajados artesanalmente a mano, poniendo de relieve el nivel de detalle de su construcción.
Como es tradición en los proyectos de carrocería exclusiva de Niels van Roij Design, el Daytona Shooting Brake Hommage se presenta junto a un traje de tres piezas confeccionado a medida para el propio Niels van Roij, y no para el cliente. Una vez el vehículo es entregado a su propietario, el traje permanece en el estudio como parte del archivo físico del proyecto, convirtiéndose en un símbolo tangible de cada creación y en una pieza que puede exhibirse durante encuentros con futuros clientes y coleccionistas. En esta ocasión, el traje ha sido confeccionado en un tejido negro con discretas rayas, un guiño al habitáculo revestido en cuero de color coñac. Además, determinados acabados incorporan las mismas pieles empleadas en el interior del vehículo, estableciendo un vínculo estético y material entre la sastrería y la creación automovilística.
El acceso al compartimento de carga se realiza mediante unas amplias ventanillas laterales de apertura eléctrica tipo mariposa. Estas se apoyan en bisagras de aluminio mecanizadas con gran precisión y rematadas con detalles perforados, convirtiendo sus componentes mecánicos en elementos visibles que ponen en valor la ingeniería y la funcionalidad. Por su parte, la luneta trasera permanece fija, una solución que contribuye a mantener la limpieza visual y la armonía de las formas.

Chasis personalizado
La configuración del chasis sigue la misma filosofía de diseño, basada en la contención y el respeto por el modelo de referencia. Las llantas presentan un acabado pulido que recuerda a las clásicas ruedas de radios cromados del ejemplar de 1972, mientras que las pinzas de freno lucen un tono plata satinado con una apariencia técnica, elegante y alejada de cualquier exceso visual. En el habitáculo, el diseño ha sido replanteado con un especial énfasis en la selección de materiales y en el equilibrio de las proporciones.




